Querido monstruo:
Tú que habitas en lo más profundo de mí, donde está el polo sur y el norte, la lluvia y las tinieblas, donde sólo tú te sientes a gusto.
Hoy has decidido salir a tomar el sol, adueñarte de mis sonrisas, de mi felicidad y no es que sea egoísta y no quiera compartir esto contigo, pero necesito que vuelvas ahí.
Te preguntarás ¿Por qué?
La respuesta es fácil: Tú, perteneces ahí.
- Dea